jueves, 10 de diciembre de 2015

RAZA Y ETNICIDAD

RAZA Y ETNICIDAD


Etnicidad: etimología del término.
Para clarificar estos conceptos se dará una definición de cada uno de ellos empezando con el término etnicidad. La etnicidad es una forma de identificación social que parte de unas características de tipo cultural, físico y lingüístico, definición que se relaciona con la racial. Es por ello que a menudo etnia y raza se confunde, y separar el análisis de ambos términos puede resultar complejo. En primer lugar, nos referiremos a la etimología de la palabra etnia. Del griego ethnós (pueblo), étnico procede del latín ethnicus (que a su vez procede del griego ethnikos). En el Diccionario de la Real Academia y en el Diccionario del Uso del Español aparecen tres entradas para el término étnico:
1) perteneciente a una nación, raza, etnia o pueblo
En inglés (ethnics) el término no comenzó a utilizarse en su sentido de “raza” hasta el siglo XIX y ya en el siglo XX empieza a relacionarse con la idea de folk, pasando a designar un estilo particular en las comidas, la ropa, la música, etc.
b) Principales aproximaciones teóricas al concepto de etnicidad:
Siguiendo los trabajos de Sokolowskii y Tishkov (1996), se han clasificado en tres las aproximaciones teóricas al objeto que nos ocupa, cuyas líneas generales se detallan en el siguiente cuadro:
Teorias primordialistas, aproximación instrumentalista o circunstancialista, teorías constructivistas
c) Hacia un entendimiento del concepto de etnicidad: aspectos fundamentales a tener en cuenta. La etnicidad puede considerarse una forma de identificación de uno con su grupo étnico, concepto que veremos posteriormente, en cuya base existe una relación o sentimiento de pertenencia. Kottak (1994) la define como “identificación con, y sentirse parte de, un grupo étnico y exclusión de ciertos otros grupos debido a esta afiliación” (Kottat, 1994, 60).
A su vez, el concepto que nos ocupa puede definirse como un sistema clasificatorio basado en distintos criterios o “marcadores étnicos” como son la cultura, las adscripciones religiosas, los rasgos raciales, el origen común y actividades compartidas, etc.
La etnicidad funciona como mecanismo de segmentación social ya que puede llegar a desplazar en importancia a una clase social respecto a otra, provocando limitaciones de oportunidades a las personas que buscan su grupo étnico. En este sentido, la idea de etnicidad podría ser considerada como una fuente de estratificación social.
El fenómeno de la etnicidad es calificado como altamente subjetivo ya que puede ser que el grupo no tenga más notoriedad que la adquirida por las propias percepciones de sus miembros. Este hecho se ejemplifica con el movimiento rastafari inspirado en ideas objetivas infundadas, lo cual no impide que muchos individuos organicen su vida en torno a dicho movimiento.
La etnicidad puede servir de base para fijar el status de una minoría que está siendo objeto de una discriminación. Cuando hablamos del status, estamos hablando de un status adscrito y no adquirido el cual suele darse en ambientes donde existen relaciones de mayorías y minorías.
Por último destacar que el concepto de etnicidad lleva asociado una carga multidimensional, distinguiéndose:
a) la etnicidad cultural, basada en la creencia de un lenguaje, de una religión y otras prácticas culturales compartidas
En definitiva, podemos hablar de un concepto dinámico y cambiante en el que el contexto juega un papel fundamental a la hora de su interpretación. Esa variabilidad vendrá dada en función de los marcadores étnicos que en cada momento definan al grupo.
Un grupo étnico es aquel que se diferencia del conjunto de la sociedad dominante por sus prácticas socioculturales, sus costumbres y sus tradiciones. En las ciencias sociales se utiliza el término para hacer referencia a los diversos conjuntos de personas que presentan notables diferencias entre sí, no sólo a nivel de rasgos físicos (color de piel, de ojos, tipo de cabello, complexión física) si no también a nivel cultural (prácticas religiosas, formas de organización social…)
En general, los grupos étnicos participan de las siguientes características:
– Son grupos sociales o comunidades socioculturales.
Los intentos de superar la problemática que surge en la sociedad receptora cuando se producen flujos migratorios pueden llevar a los inmigrantes a configurar sus propios grupos étnicos al tratar de superar situaciones de privación común y entendiendo que a través de la conformación del grupo mejorarán las condiciones de vida del mismo. La endoculturación se encargará de transmitir a las sucesivas generaciones el bagaje cultural del grupo étnico creado aunque a veces se abandona, como en el caso de las segundas generaciones de inmigrantes.
RAZA
Raza es una palabra polisémica que define desde una línea de descendencia hasta un grupo de animales o de hombres con unas mismas características físicas además de un concepto construido socioculturalmente que denota asimismo identidades, valoraciones del otro y autopercepción de determinados grupos humanos.
Carlos Linneo y su Sistema Naturae (Sistema de la Naturaleza )15 constituye el punto de partida de todas las clasificaciones sobre raza, las cuales fueron clasificadas a partir del color de piel en grupos de europeos, asiáticos, africanos y americanos. No es hasta 1775 cuando Johann Blumenbach16 habló de cinco variedades del género humano, basadas en el peso, el color, el cabello, la estructura del cuerpo y la forma del cráneo. A estas variedades las llamó la blanca o caucásica, la amarilla o mongólica, la cobriza o americana, la parda o malaya y la negra o etíopica.
Referente al concepto de raza surgió una polémica entre monogenistas los cuales consideraban que las diferencias raciales son el producto de un proceso evolutivo influenciado por el medio, y los poligenistas que piensan que estas son atribuibles a actos de creación separada.
Ya a finales del siglo XVIII, la idea de que las características físicas o biológicas determinan las características sociales o morales, en definitiva culturales, era una realidad, adquiriendo el concepto de “raza” una clara utilización ideológica de lucha social.
El racismo científico del siglo XIX y primeras décadas del XX nació en el contexto de la revolución industrial, la urbanización y la migración rural a una Europa que se consolidaba como nación-estado, aunque es a mitad del siglo XIX cuando el concepto de raza se convierte en el centro de los discursos sociales. En este momento ya se puede hablar científicamente de una ideología racista para la que las diferencias y semejanzas socioculturales de importancia entre las poblaciones humanas son variables y dependientes de tendencias y actitudes hereditarias exclusivas de cada grupo.
Las clasificaciones raciales han estado y están influenciadas por las circunstancias políticas y las relaciones internacionales de cada época. A. Szimansky (1983) define a la raza aria, germánica o teutónica, nórdica o caucásica como la raza dominante. La idea de una raza aria nace de la supuesta unidad que existe entre la mayoría de los europeos con las poblaciones poseedoras de lenguas indoeuropeas.
A principios del siglo XX se presenta la teoría de la raza nórdica que engloba a los ingleses, alemanes y estadounidenses. Posteriormente, los ideólogos racistas oponen la raza blanca a “los de color”, grupo en los que incluyen a los latinoamericanos, llamados hispanics en Estados Unidos.
En la tarea de diferenciar etnia y raza o grupo étnico y grupo racial es interesante hacer la reflexión siguiente:
– grupo racial: viene definido por aquellos rasgos físicos, biológicos o fenotípicos transmitidos genéticamente y compartidos por una determinada población.
Algunas concepciones incluyen al grupo racial como un subconjunto del grupo étnico, entre ellas la de Kottak (1994), el cual argumenta que “cuando se asume que un grupo étnico tiene una base biológica, se llama raza”.

GENERO Y SEXUALIDAD

GENERO Y SEXUALIDAD



Sexualidad La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan el sexo de cada individuo. También, desde el punto de vista histórico cultural, es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asociados a la búsqueda del placer sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo en la vida.

Identidad sexual Con el término identidad sexual se alude a dos conceptos bien diferenciados: primero, relativo a la identidad y a la sexualidad; segundo, más en relación con la experiencia interna de pertenecer a un sexo. En el primer caso, numerosas investigaciones se centran en la identidad sexual como el autoconcepto de cada persona según se relacionan el sexo, género, orientación sexual, Identidad de género y el conjunto de habilidades con las que esta persona se desenvuelve en su vida y en relación a la sexualidad. De ahí hablaríamos de distintas formas de organizar la identidad sexual dado el extenso desarrollo histórico de distintas identidades. Por ejemplo, la transexualidad, el trasvestismo u otras manifestaciones de roles de género pueden constituir identidades sexuales, desde la Teoría Queer. Por otro lado, en el segundo caso, la identidad sexual es la suma de las dimensiones biológicas y de conciencia de un individuo que le permiten reconocer la pertenencia a un sexo u otro, es decir, ser varón o mujer (ser macho o hembra) independientemente de la identidad de género (sentirse como varón o mujer) o su orientación sexual (tendencia o inclinación sexual). Este concepto está en estrecha relación con la identidad de género, hasta el punto de que con frecuencia suelen usarse como sinónimos. 

Formación de la identidad sexual La formación de la identidad sexual es un proceso complejo que empieza en la concepción, pero que se vuelve clave durante el proceso de gestación e incluso en experiencias vitales tras el nacimiento. Existen muchos factores y bastantes combinaciones de los mismos que pueden llevar a la confusión, pero la tradición en la mayoría de las sociedades insiste en catalogar a cada individuo por la apariencia de sus genitales. Si, por ejemplo, socialmente se le asigna a una persona la identidad sexual de varón, pero sus genitales son de mujer, esta persona puede experimentar lo que se ha venido a llamar disforia de género, es decir una profunda inconformidad con el rol de género que le toca vivir. Algunos estudios indican que la identidad sexual se fija en la infancia temprana (no más allá de los 2 ó 3 años) y a partir de entonces es inmutable. Esta conclusión se obtiene generalmente preguntando a personas transexuales cuándo se dieron cuenta por primera vez que la identidad sexual que les había asignado la sociedad no se correspondía con la identidad sexual con la que se identificaban.


MATRIMONIO Y FAMILIA

MATRIMONIO Y FAMILIA


es una institución social que crea un vínculo conyugal entre sus miembros. Este lazo es reconocido socialmente, ya sea por medio de disposiciones jurídicas o por la vía de los usos y costumbres. El matrimonio establece entre los cónyuges —y en muchos casos también entre las familias de origen de estos— una serie de obligaciones y derechos que también son fijados por elderecho, que varían, dependiendo de cada sociedad. De igual manera, la unión matrimonial permite legitimar la filiación de los hijos procreados o adoptados de sus miembros, según las reglas del sistema de parentesco vigente.

El matrimonio más allá de ser un vínculo conyugal, es la institución social que constituye la familia, y por ende, encontrando relación directa con las tasas de natalidad de las sociedades en donde se consoliden.

Por ser una institución sumamente extendida en el mundo —aunque no de modo universal— la definición del matrimonio es materia de diversas disciplinas. Desde el punto de vista del derecho occidental, el matrimonio constituye una unión de dos personas que tiene por finalidad constituir una familia. Hasta hace pocos años se consideraba un elemento esencial de la definición el hecho que ambos contrayentes debían ser de sexo opuesto, pero en el último tiempo este elemento ha sido objeto de moderaciones debido a la apertura, en algunos ordenamientos, al matrimonio entre personas del mismo sexo.
El matrimonio puede ser civil o religioso y, dependiendo de la religión o del ordenamiento jurídico, los derechos, deberes y requisitos del matrimonio son distintos. Ahora bien, no todas las sociedades establecen la distinción entre matrimonio civil y matrimonio religioso. Esta distinción solo puede existir en aquellos contextos donde el Estado ha atraído el reconocimiento del matrimonio como una de sus atribuciones. En algunos países occidentales el matrimonio civil no ha sido reconocido hasta fechas relativamente recientes. Por ejemplo, Chile lo reconoce desde 1884.4 Argentina, lo hace desde 1888, en virtud de la Ley 2393. Algunos estados que han adoptado el matrimonio civil no reconocen las uniones conyugales realizadas bajo las normas religiosas, otros las reconocen como opción con validez jurídica equivalente al matrimonio civil. En contraparte, las religiones no suelen reconocer el matrimonio civil como una forma de unión conyugal acorde con sus preceptos.

CULTURA Y SOCIALIZACION

CULTURA Y SOCIALIZACION




Hablar de cultura es complejo por las acepciones que se le dan al término según la perspectiva teórica desde la que se analice, existe una diversidad de definiciones del concepto cultura que van desde las que simplemente describen los procesos de desarrollo cultural hasta aquellas que se esfuerzan por comprender y explicar causas de dicho proceso.

Así tenemos que “la Cultura es la que va acumulando los conocimientos adquiridos en el transcurso de innumerables generaciones” o “ cultura es el todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualquier otra capacidad y habito adquirido por el hombre y la mujer en cuanto que son miembros de la sociedad”, entendida así la cultura proporciona esquemas de comportamiento, que los considera manera apropiadas de comportamiento aceptados por la sociedad, los que se vuelven obligatorios para sus miembros, permitiendo una vida colectiva en armonía para la sociedad.

Desde otra perspectiva la cultura es “el conjunto de valores materiales y espirituales, así como de los procedimientos para crearlos, aplicarlos y trasmitirlos, obtenidos por el hombre en el proceso de la práctica histórico–social”, en este sentido la cultura no es un fenómeno estático, sino un fenómeno que se mueve en función del desarrollo que va teniendo la formación económica y social en que se encuentra inmersa, es decir, la cultura no es un fenómeno creado a voluntad de los miembros de una sociedad, sino que la determina el desarrollo de la base económica y los cambios ocurridos a nivel de superestructura ideológica y política, a este proceso se le denomina cambio cultural. Significa entonces que, la cultura tiene una base material y se constituye como el reflejo del desarrollo de la sociedad.

La cultura tiene una manifestación material expresada en las técnicas y experiencias obtenidas en la producción de bienes materiales necesarios para la existencia de la sociedad, sean éstos para el consumo personal o productivo, y también tiene una manifestación inmaterial o espiritual, expresada en la producción científica, artística, literaria, filosófica, moral, religiosa, etcétera que permite a los miembros de la sociedad una convivencia social pacífica.

Toda sociedad esta compuesta por grupos sociales, que se constituyen a partir de la relaciones de propiedad que se establecen con respecto a los fundamentales medios de producción, quienes son propietarios se constituyen en clase dominante y quienes son no propietarios se constituyen en clase dominada, siendo ésta la mayoritaria en las diferentes formaciones sociales divididas en clases que históricamente han existido en el desarrollo de la sociedad.

El desarrollo cultural de una sociedad tiene mucha relación con el tipo de clase dominante que posee, como ésta concibe el desarrollo, por ejemplo en El Salvador, la clase dominante que se constituye a partir de la Reforma liberal en 1880 y su modelo de desarrollo – la Oligarquía Cafetalera y el Modelo Agro exportador – sustentado en la producción y exportación de café, no requería de un elevado nivel cultural, por ello la capacidad de la fuerza de trabajo no alcanza los niveles de calificación que requería el modelo de industrialización cuando éste se impulsa en los años cincuenta del siglo XX, y peor ahora con las políticas neoliberales implementadas a partir de la llegada del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) al Poder Ejecutivo.

El Ministerio de Educación en el año 2000, “orgullosamente” habla de haber bajado a un 20% la tasa de analfabetismo. Esto implica que en una sociedad clasista existen dos culturas, la de la clase dominante que se difunde por la mayoría de medios de comunicación masiva - radio, televisión, prensa escrita, etcétera – el sistema educativo, el aparato productivo y la mayoría de instituciones de la sociedad civil, - y por otro lado la clase dominada, compuesta por campesinos, semiproletarios y asalariados, quienes con grandes dificultades logran desarrollar medios de comunicación alternativos, los cuales en coyunturas políticas de transición no solo tienen dificultades para funcionar sino que son atacados por las fuerzas políticas de la clase dominante, ejemplo de ello son los obstáculos impuestos a la legalización de las radios comunitarias en El Salvador, lo anterior nos conduce a reflexionar sobre el concepto de subcultura.

DESIGUALDAD SOCIAL EN COLOMBIA

DESIGUALDAD SOCIAL EN COLOMBIA


Colombia ocupa el puesto 12 en mayor desigualdad del ingreso entre 168 países del mundo, de acuerdo con el Informe sobre Desarrollo Humano que acaba de presentar el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud).
Esta posición se obtiene utilizando el dato más reciente del Dane, correspondiente al 2013, en el que se recoge algún avance frente al dato de 2010 que usa el documento del Pnud.

Además de las diferencias entre el ingreso de las personas, la desigualdad también se ve entre hombres y mujeres, en el acceso a educación, salud, entre otros, según explica Alfredo González, especialista en desarrollo humano para América Latina, del Pnud.
El organismo presentó el jueves en Japón los resultados del último informe y del índice de desarrollo humano (IDH), en el que Colombia se ubicó en el puesto 98. Este fue el mismo lugar que ocupó el país el año pasado, según una revisión realizada al índice.
Noruega, Australia, Suiza, Países Bajos y Estados Unidos están en los primeros cinco lugares, mientras que los últimos los ocupan países como Níger, República Democrática del Congo, República Centroafricana, Sierra Leona y Burkina Faso, entre otros.
En el contexto de América Latina, Colombia iguala a Ecuador, mientras que Perú lo supera, en el renglón 82, tras avanzar ocho puestos entre 2008 y 2013; Brasil ganó una casilla y pasó del puesto 80 al 79; Venezuela, que retrocedió una posición, ahora está en la 67; Argentina mantuvo su posición 49 y hace parte del grupo de países con muy alto desarrollo humano, y Chile, el mejor posicionado en la región, está en el puesto 41, luego de haber perdido un lugar.
Colombia, entre tanto, entre 2008 y 2013 descendió dos lugares, lo que, según González, se debe en gran medida a las profundas desigualdades que imperan en el país. “En desigualdad, que es uno de los componentes del índice, Colombia disminuyó en un 26 por ciento”.
El IDH mide tres dimensiones que abarcan todo lo que contribuye a que las personas vivan mejor.
Dicha medición evalúa las acciones que hacen los países para que la población tenga una larga y saludable vida, aspecto que se logra con la garantía del acceso a servicios básicos (acueducto, alcantarillado), salud y expectativa de vida.
El índice también se ocupa de evaluar el acceso al conocimiento, lo mismo que el nivel de vida digno de los ciudadanos, en el que pesa fundamentalmente el ingreso.

Es esta última variable la que, según Gonzalez, no deja que Colombia cambie su indicador. “Aunque hay avances en acceso a salud y educación, lo que más pesa es la desigualdad en el ingreso, que en Colombia es muy alta”.
Katia de Oro, directora (e) de Desarrollo Social, de Planeación Nacional, explica que “aunque Colombia se mantuvo en la misma posición, el IDH mejoró, pues el año pasado era de 0,708 y ahora pasó a 0,711”.
Agrega que, no obstante la disminución de la pobreza monetaria, la desigualdad persiste. “Con el coeficiente de Gini, los avances han sido lentos”. Este coeficiente se mide en una escala de 0 a 100, y entre más cerca de 100 esté hay más desigualdad. El último dato para Colombia es de 53,9.
Según las cuentas del investigador del Pnud, “en Colombia, la clase media está integrada por 13 millones de personas, los pobres son 16 millones, y hay 18 millones de ciudadanos que son la gran preocupación, pues están en condición de vulnerabilidad, con riesgo de caer, regresar o permanecer en la pobreza”.
‘Avanzar, aunque sea despacio’
La principal recomendación del investigador del Pnud, Alfredo González, es que “los países deben avanzar, aunque sea despacio”. Destacó el caso de Costa Rica, que “sin estar en los mejores lugares (ocupa el puesto 68), ha logrado generar esquemas de protección con inversiones modestas”.
Para Colombia, sugiere que “proteja los avances y se enfoque en proteger a los más vulnerables de las adversidades, a través del mejoramiento del acceso a servicios sociales básicos”.
Agregó que “el desarrollo humano se ha estancado, y si seguimos haciendo lo mismo, no vamos a obtener mejores resultados”.
Desde esta perspectiva, recomienda que se ponga atención a todas las etapas de la vida de una persona.
“Los primeros 1.000 días de vida son claves. En estos se desarrolla la habilidad cognitiva para que el ser humano se pueda desempeñar después en la sociedad”. Luego, cuando el ciudadano debe pasar a la etapa de educación propia-
mente dicha, “es necesario que el Estado proporcione instituciones de calidad, acceso a la salud”.

En el momento en que el individuo está listo para entrar al mercado laboral, los países deben propender por jornadas de trabajo razonables y promover políticas para que los ingresos sean suficientes para lograr un nivel de vida de calidad”.
Se requiere también disponer de programas para establecer seguro de desempleo, de manera que si la persona pierde el empleo no quede en riesgo de perder su patrimonio. Finalmente, la protección en la vejez a través de la garantía de una pensión, con lo que se completa el esquema para que se dé un verdadero desarrollo humano.
‘No se está haciendo suficiente’
La destinación de recursos para inversión social en el país en este año es de 46,7 billones de pesos, y busca darles la mano a los que no tienen nada para que logren mejores condiciones de vida. Aun así, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, no se ha movido mucho en el país. En el 2009 era de 55,7 y en el 2013, de 53,9 (la mejoría se da en la medida en que se acerca a cero). Ese panorama, para Cecilia López, directora del Cisoe (Centro de Investigación Social y Económica), demuestra que “no se está haciendo lo suficiente para mejorar”.
Advierte que en el país se está ampliando la cobertura en educación, pero no se imparte con calidad. Subraya que el estancamiento de Colombia en el mismo puesto del IDH señala que “otros países sí hicieron la tarea. No es que Colombia no esté invirtiendo recursos, sino que los está usando mal”.

LAS COMUNIDADES URBANAS

LAS COMUNIDADES URBANAS



comunidad urbana aquel conglomerado de personas establecidas en un área geográfica o territorio determinado a los cuales se les denomina ciudades; a este fenómeno también se le conoce como “sociedad urbana”, sin embargo a este último se le describe como la emigración de un número determinado de persona que habitaban en el campo a la ciudad. Además las comunidades urbanas comprenden aquellos espacios físicos que contienen una serie de edificaciones, construcciones y/o fábricas, junto con una diversidad de infraestructuras que corresponden a los diferentes servicios que presta una dada jurisdicción.

Estos espacios urbanos están caracterizados por contener distintos servicios tales como tendidos eléctricos, drenaje, tuberías de agua, calles, alumbrado, etc. Además de grandes y diversas edificaciones como edificios, casas, conjuntos residenciales, fabricas, entre otros; y otra característica particular de las comunidades urbanas es que su población debe ser mayor de 2500 individuos. En las comunidades urbanas se realizan numerosas actividades de supervivencia, sin embargo una de las más comunes y de mayor importancia es el comercio debido a la gran cantidad de personas que existen en estos espacios geográficos y las necesidades a las que recurren generando miles de transacciones para la compra y venta de innumerables productos.

Las comunidades urbanas han ido incrementando en gran manera desde los últimos 30 a 50 años; se estima que para el año 2000 alrededor del 50% de las personas del mundo estaban establecidas en zonas urbanas; y es gracias a este cúmulo de personas que cada vez más se van formando más comunidades urbanas que logran diferenciarse por sus culturas, lenguas, costumbres, entre otros. Los sistemas o comunidades urbanas más antiguas que se conocen datan de la antigüedad, estas eran la Antigua Roma y la Antigua Atenas, las cuales eran muy famosas por su diversidad y su gran número de personas para ese entonces.

VIOLENCIA ESCOLAR

VIOLENCIA ESCOLAR


La violencia escolar puede desarrollarse dentro de la escuela (en un aula, un pasillo, un patio, etc.) o en otros sitios que están vinculados a ella. Sus víctimas pueden ser estudiantes, docentes, trabajadores de la escuela o familiares de los alumnos.

Dentro de la violencia escolar podemos subrayar que existen tres tipos que se determinan en función de quien es el agresor y quien el agredido. Así, por ejemplo, podemos hablar en un primer término de lo que es la violencia de alumnos hacia otros alumnos. Esta se traduce tanto en lesiones de diversa índole como en hurtos de objetos personales, en ataques sexuales o en homicidios.

En los últimos años este tipo de violencia ha dado lugar a casos conocidos en todo el mundo en el que las víctimas, “machacadas” y humilladas hasta límites insospechados, han acabado suicidándose.

En segundo lugar, nos encontramos con la violencia escolar que es ejercida por alumnos sobre el personal docente de su centro en cuestión. La misma se manifiesta tanto a nivel físico, a través de lesiones de distinta categoría, como a nivel psicológico haciendo uso de insultos y humillaciones de muy variada tipología. Un hecho este que ha experimentado lamentablemente un crecimiento importante en los últimos años.

Y en tercer lugar se encuentra la violencia escolar que es ejercida por el propio personal docente hacia otros compañeros, hacia alumnos, padres de estudiantes o incluso miembros del colegio que trabajen en el ámbito de la administración o de los servicios. Entre las manifestaciones más frecuentes que tiene este tipo de violencia se encuentran las siguientes:
Ataques al aspecto emocional de las víctimas mediante humillaciones o violencia verbal en toda su extensión.

Violencia física.

Relaciones de tipo confuso. En esta categoría se incluyen desde abusos de tipo sexual hasta acoso de diversa índole.

Existen múltiples causas que pueden propiciar la irrupción de la violencia escolar. Los expertos hablan de la falta de límites en la conducta, de la transmisión de situaciones violentas a través de los medios que pueden generar un efecto de contagio y de las condiciones de exclusión y discriminación social.

Es frecuente que la violencia escolar se asocie al acoso escolar, también conocido como bullying. Este acoso consiste en someter a un alumno a un maltrato constante y sostenido a lo largo del tiempo a través de burlas, insultos, golpes, etc.

Las escuelas pueden calificarse de acuerdo al riesgo de que se produzcan hechos de violencia en su comunidad. Las instituciones más vulnerables a la violencia escolar son aquellas donde no se ejerce un control sobre sus integrantes.